¿Te has preguntado alguna vez cómo quitar y volver a poner un radiador de forma sencilla y segura? Este artículo te guiará paso a paso en este proceso, que aunque puede parecer complicado, es bastante accesible con las herramientas adecuadas. A continuación, te explicaremos no solo el procedimiento, sino también algunos consejos útiles y consideraciones importantes que debes tener en cuenta.
¿Por qué quitar un radiador?
Existen múltiples razones por las que podrías necesitar quitar un radiador. Algunas de las más comunes incluyen:
- Pintura o decoración: Si planeas pintar o colocar papel tapiz en la pared detrás del radiador, es más fácil hacerlo sin el radiador en su lugar.
- Reparaciones: En ocasiones, los radiadores pueden tener fugas o fallos que requieren atención.
- Sustitución: Si deseas reemplazar un radiador viejo por uno más eficiente o con un diseño diferente.
- Limpieza: Con el tiempo, los radiadores pueden acumular polvo y suciedad, y retirarlos puede facilitar su limpieza.
Herramientas necesarias para quitar un radiador
Antes de comenzar, asegúrate de tener a mano las siguientes herramientas y materiales:
- Llave inglesa: O una llave ajustable grande para aflojar las tuercas.
- Barreño: Para recoger el agua que saldrá del radiador.
- Trapo o toalla: Para limpiar cualquier derrame de agua.
- Destornillador: Si es necesario para desmontar los soportes del radiador.
Pasos para quitar un radiador
El proceso de retirar un radiador es bastante directo. A continuación, te mostramos cómo hacerlo en unos sencillos pasos:
- Cierra las válvulas: Gira las válvulas en ambos extremos del radiador en el sentido de las agujas del reloj para cerrarlas. Esto evitará que salga agua una vez que empieces a desmontarlo.
- Prepara el área: Coloca un trapo o una toalla en el suelo y coloca el barreño debajo de una de las válvulas, preferiblemente la de abajo, para capturar el agua que se escape.
- Afloja la tuerca: Utiliza la llave inglesa para aflojar la tuerca que conecta el radiador a la tubería. Notarás que comenzará a salir agua.
- Retira el agua: Una vez que el flujo de agua disminuya, retira la tuerca por completo y haz lo mismo con la otra válvula.
- Desmonta el radiador: Tira suavemente del radiador hacia arriba para sacarlo de sus soportes. Ten cuidado, ya que puede quedar algo de agua en el interior.
- Vacía el radiador: Para eliminar el agua restante, inclina el radiador de lado y deja que el agua se derrame en el barreño.
¿Puedo quitar un radiador yo mismo?
La respuesta es sí, siempre y cuando sigas las instrucciones correctamente y tomes las precauciones necesarias. Sin embargo, hay algunas consideraciones que debes tener en cuenta:
- Experiencia: Si nunca has realizado este tipo de trabajo, no dudes en consultar a alguien con experiencia o ver tutoriales en video para familiarizarte con el proceso.
- Riesgos: El agua caliente puede ser peligrosa, así que asegúrate de que el sistema de calefacción esté completamente apagado antes de comenzar.
- Asistencia: Si el radiador es muy pesado o está en un lugar de difícil acceso, considera pedir ayuda para evitar lesiones.
Colocando de nuevo el radiador
Reinstalar el radiador es el proceso inverso a quitarlo. Aquí tienes un resumen de los pasos a seguir:
- Coloca el radiador en sus soportes: Asegúrate de que esté nivelado y bien asentado.
- Vuelve a poner las tuercas: Conéctalas a las tuberías y ajústalas con la llave inglesa, asegurándote de que estén bien apretadas.
- Abre la válvula de purga: Esto permite que el aire atrapado salga mientras llenas el radiador.
- Llena el radiador: Abre las válvulas para permitir que el agua fluya nuevamente al radiador.
- Cierra la válvula de purga: Una vez que el agua comience a salir por la válvula de purga, ciérrala para evitar que se escape agua.
Costos asociados a la retirada de un radiador
Si decides no hacerlo tú mismo, es crucial conocer los costos que podrías enfrentar al contratar a un profesional. Algunos aspectos a considerar son:
- Tarifas de fontaneros: El precio puede variar según la región, la experiencia del profesional y la complejidad del trabajo. En promedio, podrías esperar pagar entre 50 y 100 euros por hora.
- Costo total: Si se trata de un trabajo más extenso que solo quitar el radiador, el costo total podría ascender entre 150 y 300 euros, dependiendo de los materiales y el tiempo requerido.
- Servicios adicionales: Pregunta si hay tarifas adicionales por servicios como la limpieza o la instalación de un nuevo radiador.
Consideraciones finales
Quitar y volver a poner un radiador es un proceso que, con las herramientas adecuadas y un poco de cuidado, cualquier persona puede realizar. Sin embargo, si en algún momento te sientes incómodo o inseguro, no dudes en consultar a un profesional. Mantener tu hogar confortable y bien decorado es una inversión en tu bienestar.
Ya sea que decidas hacerlo tú mismo o contratar ayuda, ahora tienes una mejor comprensión del proceso y de los factores a considerar. ¡Buena suerte en tu proyecto de mejora del hogar!



























